Prevenir estafas y engaños. ¿Por qué cada vez es más difícil?

Todos hemos sido engañados o hemos sufrido algo parecido. Entra dentro de nuestra forma de actuar como humanos: decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad es costoso y estar libre de pecado es aún más difícil. Porque el que esté libre de pecado puede ir tirando la primera piedra.

Hay consejos típicos: no confíes tu dinero a desconocidos, lee todo lo que pone en el contrato, pide la identidad de las personas con las que trabajas, etc. Ni los consejos típicos son válido a día de hoy. Porque se engaña a plena luz del día. El “yo te dije” o, incluso, pone “por contrato” carecen de valor cuando empezamos a mezclar.

Como la mezcla del alcohol con las drogas, las medias verdades son bombas que se tejen sorbo a sorbo, ingesta a ingesta. Se cocinan como una rana, que pudiendo saltar no lo hace porque aún está bien. Deja de estar bien cuando ve que todo fue mentira. Aunque fuera medio verdad.

Adrián Sánchez Rodríguez

Soy freelance (autónomo), investigador en el Grupo de Investigación BISITE y estudiante de Economía en la USAL. Este blog trata temas que van desde la productividad (núcleo de mi proyecto) hasta reflexiones misceláneas. En breves tendréis a vuestra disposición contenido exclusivo para patronos, en https://www.patreon.com/adrisanchez
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