ENCONTRAR TU CONCENTRACIÓN Y TU FOCO

Llevo meses queriendo expresar mis pensamientos en cuanto a la importancia del foco y de la concentración. Es uno de los temas más interesantes y a la vez aterradores a los que se puede exponer un joven.

¿Por qué te cuento esto? Porque o bien es más peligroso de lo que crees o bien sufres falta de armonía en tu vida. Probablemente hayas definido un estilo de vida que puedes alcanzar en unos años; muy probablemente estés estudiando para conseguir un Seguro Laboral (un título). O pides ayuda y te venden sus sesgos.

Y en la Agencia de Seguros, la Universidad o donde sea, no te hablan del valor de la concentración. No te dicen: tú estudia porque tu puesto de trabajo va a ser Inspección de Hacienda, de 9 a 14 y de lunes a viernes.

No.

Te encuentras un domingo picando código porque 5 años para preparar una oposición probablemente requieran una gran inversión. Y en la Agencia no te enseñan a ganar pasta. Te enseñan a cómo no palmar (que, ojo cuidado, mal no está).

Lo peor, sin ninguna duda, de pedir ayuda a quien valoras y respetas para conseguir concentrarte es que pueden venderte su proyecto. Porque ahora el mundo de los negocios se mueve por referencias y por “¿Cómo nos has encontrado?” y ahora lo pagamos. Pagamos por la atención de las personas y por venir de la mano de personas. Y ahora tu mercado es ilimitado a la vez que un campo minado de filtros. Filtros que evitan que les aburras o desconcentres.

Por si aún no lo sabías, nuestro cerebro es como una cebolla: Tiene capas y su lógica es diferente, dependiendo de las capas. Puedes tener un mecanismo racional de prevención de la distracción masiva y que el cerebro reptiliano quiera que compres y comas ya una rosquilla.

O ese gadget inútil que no quieres para nada.

Probablemente pienses que te estoy contando rollos económicos o “serios”. Probablemente te aburra escuchar cosas de economía o de finanzas. ¿Sabes qué? Si quisiera dinero triste de clientes manipulados yo hablaría de las variaciones de los índices que me diera la gana.

No soy tonto ni quiero manipular.

Quiero tener clientes y lectores felices que me traigan dinero feliz derivado de trabajar concentrados en tareas que les resulten reconfortantes.

Y por eso lucho y lucharé por captar tu atención y persuadirte para que te quedes. Dándote la libertad de irte y, cuando sea preciso, pedirte permiso. El manipulador te bombardea a comisiones o a “te acuerdas de la cláusula de permanencia o el compromiso de…” y te chantajea. O te deja elegir, siendo demasiado difícil decir que no porque el NO sea caro (dolor físico o emocional, como sea perder dinero).

Ahora más que nunca el chantaje y los sesgos cognitivos devastadores inundan tu día a día. Son armas de distracción masiva.

Cal Newport, uno de mis autores favoritos en temas como concentración, motivación y estudio, habla de la concentración como la fuente de la felicidad. Muy por encima de hacer lo que más te reconforta o lo que te apetece en un momento dado. Trabajar de forma profunda y con una tracción es clave. Y más cuando tu concentración vale dinero.

¿Te sorprende la afirmación “tu atención vale dinero”? Sí, es la evolución de “mi tiempo vale dinero” porque ahora cuando nos aburren cogemos el móvil y listo. Ahora hasta se paga mucho dinero solo por que veas el anuncio, te pueden pagar por ver anuncios con navegadores como Brave.

Nir Eyal es otro autor que también habla de la importancia de la concentración. Porque conoce muy bien que tu atención cotiza. No en bolsa, pero sí en mercados como Facebook o Google. Por ejemplo: tu atención en Black Friday es más cara que el 15 de enero. Porque probablemente tus estados emocionales sean diferentes.

Es probable que a estas alturas muchos ya se hayan ido del artículo. Porque ahora somos ansiosos. Queremos todo ya. Tenemos un sesgo por la inmediatez muy importante y peligroso: podemos perder todo porque hayamos anulado nuestros circuitos neuronales más profundos y valiosos.

Y nos acaban manipulando o chantajeando con sus cacerolas o sus cómodos plazos. ¿Sabéis que hay detrás de esas promociones vanas? Las ganas de derivar tu atención hacia productos masivos que se dirigen a las masas y que recortan hasta en atención gratuita. Por que sí: ir a una oficina para que te empiecen a atender (en vez de analizar muy en profundidad o firmar, que es lo que hago yo). Y como siempre, lo cómodo o las cacerolas las pagas. El precio: la manipulación y el hábito que te han inducido.

El poder de los productos gratis es igual que la bomba nuclear o el Comunismo: una vez entra en el organismo crear un riesgo que no existía y una parte de ti lo quiere porque cree que sale ganando y punto. En realidad, lo gratis es como romper el hielo en una conversación: ayuda mucho o te compromete porque sabes que te acabarán pidiendo algo a cambio (ojo, no necesariamente malo).

Cuando hablamos de concentrarnos hablamos de disfrutar de experiencias sensoriales óptimas, hablamos de estar en zona y de estar viviendo el momento presente. Hasta si tenemos que mantenernos confinados. Hasta darnos cuenta de que nuestro interior puede colorearse sin necesidad de focos de discoteca.

Quiero terminar hablando de la importancia de registrar a qué dedicas el tiempo y qué límites pones. Todos hemos dicho alguna vez es de “sé a qué hora entro pero no sé cuándo saldré”. Es cierto, es un grave problema. Y he de decir que ya tenemos una solución: coges el móvil y ahora tu tracción es hacer algo útil. Cuando tal vez lo óptimo sea vivir en el momento presente.

Suelo hablar del Principio de Parkinson: todo lo que haces tiende a ocupar todo el espacio de tiempo que tengas asignado a esa tarea. ¿No sabes cuánto tiempo asignas? Entonces, corres el riesgo de quedar atrapado con esa tarea. La regla de Pareto nos recuerda que podemos dedicar una cantidad de tiempo muy poco saludable a tareas que no nos reportan nada beneficioso. Y al revés. Por eso, sé calculador aunque sea con tu tiempo.

Adrián Sánchez Rodríguez

Soy freelance (autónomo), investigador en el Grupo de Investigación BISITE y estudiante de Economía en la USAL. Este blog trata temas que van desde la productividad (núcleo de mi proyecto) hasta reflexiones misceláneas. En breves tendréis a vuestra disposición contenido exclusivo para patronos, en https://www.patreon.com/adrisanchez

Deja una respuesta

Cerrar menú