Los riesgos de emprender y de parasitar

Se suele hablar de emprendimiento como la forma más heroica de sobrevivir; al menos si se tiene éxito. También se puede sobrevivir parasitando, chupándole la energía y el dinero a otro.

Según la definición de la RAE, una persona es “parásita” cuando vive a costa ajena. Cuando estudiamos, siendo inactivos en general, somos parásitos del sistema económico: consumimos más que producimos. ¿Es malo? no necesariamente, simplemente vivimos a costa ajena. Paga otro.

Al dejar la costa ajena y crear nuestro nidito de amor o de trabajo pasamos a ser personas responsables de nuestro propio destino; pasamos a asumir nuestros costes y nuestras pérdidas. Es arriesgado, sí. Al igual que parasitar aun pudiendo matar al parasitado.

Los hay que parasitan al Estado del lugar y lo tienen más fácil porque es simplemente una cuestión de imagen, el parasitado es poco probable que muera.

Se puede seguir el dicho vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos o se puede asumir una responsabilidad. Cada uno decide y es libre de decidir, con los costes y beneficios que ello supone. ¿Emprender es arriesgado? Es fácil medirlo; el problema es que lo difícil de medir es lo que no se ve, la alternativa de seguir parasitando.

Y todo se reduce a sobrevivir y a no rendirse.

Adrián Sánchez Rodríguez

Soy freelance (autónomo), investigador en el Grupo de Investigación BISITE y estudiante de Economía en la USAL. Este blog trata temas que van desde la productividad (núcleo de mi proyecto) hasta reflexiones misceláneas. En breves tendréis a vuestra disposición contenido exclusivo para patronos, en https://www.patreon.com/adrisanchez

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