El riesgo y la pérdida

Hablar del futuro de las pensiones es hablar de riesgo, de uno que no controlamos directamente y nos quedan dos opciones: o seguimos hablando de política o buscamos alternativas reales y realmente útiles para los ciudadanos. Si queremos seguir hablando de política dejamos en manos de lo intereses de los partidos nuestro futuro financiero y si somos responsables de nuestro futuro personal pasaremos a investigar críticamente los riesgos que amenazan a nuestros ahorros.

Como no cuantificamos todos los riesgos a los que nos vemos sometidos a diario si hablamos de entornos donde hay riesgo de pérdida de poder adquisitivo los números nos asustan. Los ciudadanos, siendo ciudadanos, nos dedicamos a hacer cálculos de riesgo que nos permiten sobrevivir en nuestro día a día. Actuamos como si tuviéramos miles de hojas de cálculo de Excel que nunca hemos diseñado ni elaborado.

Defino riesgo como la pérdida del poder adquisitivo potencialmente irreversible. Si guardamos el dinero debajo del colchón jugamos en contra del alza del IPC y no siempre lo vemos. Cuando trabajamos con renta fija sabemos que también jugamos contra el alza del IPC y contra las comisiones de custodia. Y cuando tenemos nuestros activos en renta variable la volatilidad es nuestra compañera de aventura.

La volatilidad crea pérdidas patrimoniales potencialmente reversibles. Así que no es siempre y en todo lugar un indicador del riesgo. La tentación de identificarlo existe porque es una forma de hacer que algo complejo (la bolsa) se asemeje a un lugar de juego (un casino donde se apuesta contra quien calcula cómo llevarse todo tu dinero). Y no es así.

Nos vemos atontados por las probabilidades, por la aleatoriedad. Y aún más con la complejidad y con el caos. La mayoría de los procesos de generación de riqueza no son aleatorios y son complejos, así que nos encanta decir que es arriesgado o que no lo entendemos. Y eso no implica que haya aleatoriedad.

Volviendo a la Navidad: he visto nuevas casas, he visto premiados por la lotería y máximos históricos en bolsa. Y no he visto una forma clara y sencilla de hacer cálculos probabilísticos que puedan tener una finalidad divulgativa. A lo largo de estos días me he planteado y replanteado muchas cosas en cuanto a las hipotecas y la lotería; es algo tan arraigado en la cultura financiera española que tienen una valoración compleja.

El mercado inmobiliario nunca había sido tan caótico como ahora. Bueno, básicamente hemos visto que el precio de la vivienda sí puede dejar de subir. La pregunta pasa a ser: ¿cómo calculamos si la compra de una vivienda implica demasiado riesgo? Y peor aún, ¿cómo comparamos la compra de un inmueble con vivir de alquiler y tener activos líquidos?

La lotería es más comparable con los activos financieros: hay probabilidades. La lotería es un juego de suma negativa para los que juegan: si sumamos todo lo que ganan unos no compensa con lo que pierden los demás. El que gana es el que elabora el sistema. Con la Bolsa y los activos no suele suceder así: los mercados no se estructuran como mecanismos “truncados”. O no necesariamente.

Para acabar, me gustaría que reflexionaras sobre tu asesoramiento financiero. ¿Cómo tomas decisiones financieras? ¿Has comparado diferentes opciones? ¿Diferentes propuestas? En Outhead (en colaboración exclusiva con Nationale Nederlanden) trabajamos para que tus ahorros estén protegidos a largo plazo y blindados en caso de accidente. Puedes contactarnos mediante teléfono (653531245) o mediante correo (adrian.sanchez@nnespana.com).

Adrián Sánchez Rodríguez

Soy freelance (autónomo), investigador en el Grupo de Investigación BISITE y estudiante de Economía en la USAL. Este blog trata temas que van desde la productividad (núcleo de mi proyecto) hasta reflexiones misceláneas. En breves tendréis a vuestra disposición contenido exclusivo para patronos, en https://www.patreon.com/adrisanchez

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