¿Qué es el Efecto Mateo? Los efectos diarios de la desigualdad.

Preparando la semana, vi que el Efecto Mateo está determinando mi vida de una forma espectacular. Tanto para lo bueno como para lo no tan bueno esto me está pegando fuerte.

Se llama efecto Mateo a la cita bíblica del capítulo 13, versículo 12 del Evangelio de San Mateo, (que se repite en Mateo 25, 29 y en otros evangelistas hasta en cinco ocasiones) que dice textualmente: “Porque al que tiene se le dará y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, incluso lo que tiene se le quitará”. Es un tema que, a mi modo de ver, es el eje central de gran parte de las dinámicas que determinan nuestra vida en sociedad.

Cuando estás a caballo entre dos etapas de la vida, en mi caso la finalización de mis estudios universitarios y mi acceso al mercado laboral, ves en qué medida los éxitos pasados te genera compromisos presentes en forma de más eventos relacionados con la universidad… y precisamente eso genera que en el mercado laboral se valore más los éxitos en el mercado laboral. Eso se llama retroalimentación. Y eso, cuando lo miras con perspectiva, hace que te estalle la cabeza: los compromisos generan compromisos. Y algunos lo llaman Ley de la reciprocidad.

El hecho de generar credibilidad, estatus o ethos (según Aristóteles, considero que es la mejor expresión dentro del mundo del marketing) hace que se atraiga más trabajo, más oportunidades y más opciones. Y no siempre es fácil elegir: los compromisos, las expectativas y los “y si…” producen situaciones que distan de ser fáciles de resolver. Siempre es más fácil entrar que salir. Decir que no es un arte al alcance de quien tiene las cosas muy claras.

Siempre me han gustado los proyectos. Crear proyectos, sumarme a proyectos y promover proyectos. Claro, un proyecto lleva a otro y si no delegas acabas acumulando un volumen de proyectos que no se puede gestionar. Eso pasa, especialmente, cuando tu “acumulación originaria” ya ha dado sus frutos. Sí, esto es como una bola de nieve.

Se atribuye a Einstein la cita: “El interés compuesto es la Octava Maravilla del Mundo. Quien lo entiende se beneficia, quien no, lo paga“. Reflexionando sobre este tema me di cuenta de hasta qué punto tenía sentido que las ideas de Marx se difundieran tanto y tan rápido: porque se benefició de lo mismo que aquello que criticaba: la fuerza de generar en base a lo ya generado.

Escribo porque quiero crear ese ethos sin tener que duplicarme físicamente. Cuando te piden estar en dos sitios a la vez personas que tienen un alto caché te replanteas el poder de la escalabilidad escrita o grabada. Para cerrar, recordar lo importante que es dejar huella porque: “verba volant scripta manent“. Lo escrito permanece, las palabras se las lleva el viento.

Adrián Sánchez Rodríguez

Soy freelance (autónomo), investigador en el Grupo de Investigación BISITE y estudiante de Economía en la USAL. Este blog trata temas que van desde la productividad (núcleo de mi proyecto) hasta reflexiones misceláneas. En breves tendréis a vuestra disposición contenido exclusivo para patronos, en https://www.patreon.com/adrisanchez

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