Voluntariado durante la carrera: ventajas y desventajas

Voluntariado durante la carrera: ventajas y desventajas

Este artículo no pretende ser políticamente correcto. Es una advertencia para quien se plantee hacer voluntariado durante la carrera con grandes expectativas y sin saber dónde se está metiendo.

Nuestro problema, cuando somos jóvenes, es que necesitamos esa “acumulación originaria” de la que hablaba Marx. En la Biblia tenemos el “Efecto Mateo” del que habla Malcolm Gladwell, que es tan sencillo como: “Porque al que tiene se le dará y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, incluso lo que tiene se le quitará” (Mateo 25, 29). Solución: estudiar, leer, viajar y hacer contactos. Vale, muy bien. ¿Por dónde empezamos?

Sobre estudiar: En serio, pensamos que debemos pasar 4, 5 o incluso 6 años siendo unos PRINGADOS para, con 23-26 años empezar a respirar. ¿Qué pasa? Que ya no vivimos en los años 50 o 60. Los empleos “seguros” son más frágiles que nunca (dan una falsa idea de seguridad porque en cualquier momento la empresa puede caer, aun pareciendo segura. Mire al Banco de Santander y su ERE) y nunca había estado tan estigmatizado empezar a tener ingresos. Porque interesa que haya voluntariado. Hemos llegado a ese contrato social. Y puede interesarte mucho conocer sus grandes ventajas y sus graves riesgos.

Hablo con mi madre sobre primeros empleos y en los años 60 y 70 era natural empezar a ser aprendiz. Y tener unos ingresos que, aunque modestos, te permitían subsistir. Ahora lo convencional es dar clases particulares o trabajar en bares. Yo he dado clases particulares, he trabajado en mudanzas, he dado cursos de piragüismo, he organizado eventos políticos, empresariales y de otras características y sé que la narrativa de “esto es voluntario” hace mucho daño. Porque no te da ni para pipas, además en ocasiones es literal.

El voluntariado mola… Hasta que deja de molar porque no tenemos ingresos. Y tienes que pagarte un máster o algo así. No podemos seguir formándonos y debemos dejar el voluntariado para ponernos a trabajar. O para evadirnos de nuestro intento de asomar la cabeza en una empresa; casi siempre con EMPLEOS BASURA. Sí, esa es la realidad que se esconde detrás del buenismo del voluntariado. Buenismo porque ni unos ni otros queremos ver la realidad. Preferimos caminar al borde del abismo con los ojos vendados por lo políticamente correcto. Y yo ya he visto lo tremendamente útil que es lo políticamente correcto.

Sinceramente, el voluntariado hay que poder permitírselo y te cuesta muchísimo en términos de coste de oportunidad. Aquello a lo que renuncias puede ser tremendamente valioso. Y sí, hay que nadar a contracorriente. Y no sirve solo con aprender mediante voluntariado ni solo mediante 1 libro a la semana. Los títulos NO PAGARÁN NUESTRAS FACTURAS y no es buena idea pensar que nuestros padres vendrán a rescatarnos. Porque ellos también tienen que sobrevivir. y como dicen en los aviones: póngase la máscara usted antes de ayudar a los de tu entorno.

Tratamos a los estudios como “lo que debes hacer” o “lo que toca”. Concéntrate en sacar buenas notas, trabaja en verano y, claro, no uses tu imaginación porque es mejor aspirar a la seguridad de una oposición. ¿Consecuencia? Nos metemos a estudiar como si fuéramos monjes de clausura hasta que la fiesta se acaba y toca limpiar los VÓMITOS, LAS CACAS Y LOS MEADOS. Eso y ni se te ocurra emprender porque no ganas pasta hasta después de 2 años trabajando mucho.

Porque, ¿qué nos toca a los jóvenes? O el desempleo o lo que nadie quiere. Por eso hay que tomar impulso, encender los motores y ser consciente de que el despegue requiere ingentes cantidades de energía. Así que vamos a ello. No quiero ser políticamente correcto porque sé que para estos equilibrios sociales no sirve. Hay que, en palabras de Warren Buffett o de Nietzsche, dejar de ser un camello y empezar a ser un león. Ya habrá tiempo para volver a ser ese niño. Puedes seguir la corriente o tomarte tu aprendizaje y proyectos como un hobbie divertido y potencialmente lucrativo. Tú eliges.

Adrián Sánchez Rodríguez

Soy freelance (autónomo), investigador en el Grupo de Investigación BISITE y estudiante de Economía en la USAL. Este blog trata temas que van desde la productividad (núcleo de mi proyecto) hasta reflexiones misceláneas. En breves tendréis a vuestra disposición contenido exclusivo para patronos, en https://www.patreon.com/adrisanchez

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Es el artículo más claro y en este sentido, el mejor que has escrito. Tienes toda la razón del mundo. Estoy contigo, siempre, incondicional.

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